Los sueños sí se cumplen

Los sueños sí se cumplen

Crónica del encuentro “Modovice”, 29 de julio de 2025

La delegación de la Fundación Musical Antonio José de Sucre (FUMAJS) llegó temprano al edificio de la Vicepresidencia: miembros de la directiva, una selección de estudiantes de la Orquesta Sinfónica Inti (OSI) y tres padres de familia. Había nervios y risas contenidas. Un breve recorrido por las instalaciones, la bienvenida cordial de Patricio Nieto y del equipo de seguridad, y luego ese detalle que lo cambia todo para un joven: sentarse en el mismo salón donde se recibe a personalidades y empresarios. Los chicos se sintieron (con toda justicia), importantes.

Entró la Vicepresidenta María José Pinto con una sonrisa franca. Saludó a cada uno, invitó a tomar asiento y, libreta y bolígrafo en mano, comenzó a escuchar. El presidente de la FUMAJS presentó la misión de la fundación: rescate social a través de la música, disciplina con calidez, comunidad. Luego abrió el espacio para que hablaran quienes más importan: los estudiantes.

Las voces de los chicos fueron tejiendo una sola historia: cómo la música les dio orden, propósito y familia. Entonces llegó el instante que marcó la mañana. Jordelis Vásquez contó el día que asistió (gracias a una donación de víveres) al concierto solidario de la Orquesta Sinfónica de Guayaquil en la Casa de la Música, el 26 de septiembre de 2024. Ver por primera vez una orquesta profesional la partió en dos y la volvió a unir: entendió que quería ser músico para toda la vida. La emoción la venció y su voz se quebró, entre lágrimas culminó su intervención.
La Vicepresidenta se levantó, la abrazó y le dijo: “Los sueños sí se cumplen”.
El salón respiró hondo. Hubo lágrimas. Fue un momento sencillo y, por eso mismo, inolvidable.

La conversación siguió fluyendo. La Vicepresidenta preguntó: “Chicos, ¿qué es lo que más necesitan hoy?” Las respuestas llegaron claras: un mejor espacio, requerimientos técnicos, condiciones para seguir creciendo. Felipe Salguero, con lucidez de niño, recordó un recital del hijo del maestro Patricio Villamar y lanzó un deseo que arrancó sonrisas: quería tímpanis para la OSI. La Vicepresidenta tomó nota.

La FUMAJS dejó un mensaje central: no venimos a pedir dinero; necesitamos personas honestas y comprometidas que crean, acompañen y empujen este proceso. La Vicepresidenta respondió que contaran con ella y que los invitaría a los eventos donde pudiera incluirlos.

Casi al final, pasó algo inesperado para todos… Odhalys Arias tomó la palabra:
“Vicepresidenta, quisiera que usted sea nuestra madrina.”
La respuesta fue inmediata y cálida: “¡Sí! Para mí es un placer.”
La alegría estalló en el grupo.

Antes de cerrar, la Vicepresidenta dejó una idea que encendió el horizonte: … “que ustedes proyecten por medio de la música saber que hay esperanza en el país. que hay algo más alla de que los jóvenes estén dentro de grupos de delincuencia organizada. Es un proyecto que debe crecer a nivel nacional, y tenemos un potencial gigante (ustedes), como país y como juventud”. De ahí nació el lema que hoy guía a la OSI: “Faro de Esperanza”. Porque eso es la OSI: una luz que orienta, un lugar donde sanar las alas y prepararse para volar.

A la salida, todos eran un poco distintos a como entraron. No hubo promesas grandilocuentes; hubo algo más fuerte: una convicción compartida. En la FUMAJS lo sabemos y ese día lo confirmamos: los sueños sí se cumplen. Y cuando un adulto (y más aún, una Vicepresidenta) mira a los ojos a un joven y le dice “sí”, ese “sí” se convierte en música, en futuro, en país.

Recuerdo fotográfico de la reunión #ModoVice.

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