El arte y la educación se fundieron en una jornada inolvidable. Bajo el marco del Día del Maestro ecuatoriano, la Orquesta Sinfónica Inti (OSI), perteneciente a la Fundación Musical Antonio José de Sucre (FUMAJS), se presentó en la histórica Unidad Educativa Juan Montalvo. Invitados por la Magíster Ana Moreno y la Coordinación Zonal 9, nuestros músicos no solo ofrecieron un concierto, sino un reconocimiento sonoro a quienes forjan el futuro del país.
Un escenario con historia
Realizar este homenaje en el “Juan Montalvo” no fue casualidad. Hablar de este colegio es hablar de la columna vertebral de la educación laica en Ecuador; un bastión de pensamiento crítico que, durante décadas, ha sido el hogar de maestros ejemplares. En ese ambiente de respeto y tradición, la OSI se dispuso a “enaltecer” (como bien señaló la invitación) una labor que, al igual que la música, requiere disciplina, pasión y entrega.
El repertorio: Un viaje de la técnica a la emoción
La batuta guió a los asistentes por un recorrido ecléctico que mantuvo a los más de 100 docentes y a la Subsecretaria de Educación Técnica del Ministerio de Educación en un estado de absoluta fascinación. El programa incluyó:
Capricho Italiano: Una explosión de virtuosismo para abrir la jornada.
Vasija de Barro: El latido profundo de nuestra identidad nacional.
Himno a la Alegría y Pompa y Circunstancia: Himnos universales de triunfo y fraternidad.
Te Deum de Carpentier: El broche de oro que llenó el auditorio de una solemnidad majestuosa.
La respuesta no se hizo esperar. Entre el público, la emoción era tangible; incluso un docente, movido por la naturalidad y belleza del momento, decidió documentar cada nota con su cámara, capturando la esencia de un homenaje que se sentía vivo y cercano.
El brillo de nuestras promesas: El “Momento Fiorella”
Uno de los hitos de la mañana ocurrió fuera del protocolo previsto. Nuestra estudiante Fiorella se acercó a los dos pianos de pared del recinto. Con una técnica impecable y una sensibilidad que desmiente su corta edad, atrajo las miradas de decenas de profesores que se arremolinaron para admirar su nivel. Fue la prueba viviente de que el modelo pedagógico de la FUMAJS está dando frutos extraordinarios, capaces de cautivar hasta a los oídos más exigentes.
Fortaleciendo lazos por el arte
Para la Fundación Musical Antonio José de Sucre, esta invitación representa más que un concierto. Es un paso estratégico para:
Fomentar la cultura y el arte como pilares del desarrollo humano.
Estrechar vínculos con el Ministerio de Educación y sus distintas ramas, demostrando que la música es una herramienta pedagógica sin igual.
Visibilizar el talento joven ecuatoriano en los espacios de mayor relevancia académica.
Al finalizar, el eco de los aplausos en el Juan Montalvo reafirmó nuestra misión: seguir transformando vidas a través de la música. Porque un maestro que se emociona con una sinfonía, es un maestro que inspirará a sus alumnos a alcanzar sus propios sueños.
