El Mes de las Artes no podía terminar de otra manera: con música.
El restaurante La Casa Vieja de Pomasqui, guardián de la tradición culinaria ecuatoriana, abrió sus puertas para el evento de clausura del curso vacacional de Point Dance Studio, que nos invitó a abrir su ceremonia.
Entre paredes que cuentan historias y un público entusiasta, nuestras notas sinfónicas resonaron como un puente entre la tradición y el presente. Fue un momento de encuentro y celebración, donde la música acompañó los aplausos y la danza, marcando el broche de oro al Mes de las Artes.
En cada presentación reafirmamos lo que nos mueve: hacer de la música un faro que ilumine la vida de jóvenes y comunidades enteras.
